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viernes, 9 de diciembre de 2016

CALLE MAGDALENA

La calle Magdalena fue testigo mudo de muchos de los acontecimientos de la vida de nuestro pueblo y posiblemente por ella, a soles pones de un mes de agosto de 1626, el franciscano bonillero Pedro Carralero entró portando a lomos de su mula la cruz del santísimo Cristo de los Milagros cuando venía de Roma, en dirección a la casa de sus parientes que vivían en la calle del Barranco. Por esta misma calle desfilaron galeras y carros cargados de grano camino de las tercias sitas en la actual calle don Pepe, donde se recaudaba el diezmo que había de pagarse como tributo e impuesto al Estado y a la Iglesia, cuyo destino era el arzobispado de Toledo y la iglesia catedralicia de Alcalá de Henares.
Y seguramente por ella pasó montado en su mula Basilio “el pobre”, ya casado con la bella Quiteria, tras burlar al rico Camacho, para dar gracias al cura de El Bonillo (don Pedro López Segura), por haber realizado los desposorios, e irían acompañados de don Quijote y Sancho, que hospedados por los recién casados en su casa a cuerpo de rey, partirían camino a la cueva de Montesinos.
También por el paso Munera pasaron carros llenos de trigo requisados por los franceses en las eras de nuestro pueblo, tras haber sido asediado el pueblo durante la invasión francesa, y fue testigo la calle de la manifestación obrera de un primero de mayo de 1932 en la que resultó muerto el guardia civil Ignacio Vecina Romero, herido gravemente el sargento de la Benemérita Antonio Gómez Relaño y detenidas 27 personas, para las que se pedía desde la cadena perpetua a la pena de muerte. La calle de autos, en particular la esquina de la calle del cura Cucharro, fue fotografiada por los principales diarios nacionales.
Finalizada la guerra la calle se engalanó para conmemorar el tercer centenario del Cristo de los Milagros. También fue la calle testigo, a partir de los años 50, una vez realizada la carretera de Sotuélamos, del paso de la Virgen de Sotuélamos en sus traídas y llevadas a la iglesia parroquial para pedirle en rogativa que lloviese para regar nuestros campos.
En la misma calle se encontraba la casa del cura y en la esquina opuesta la peluquería de Alfonso y en la otra esquina la carpintería de Pedro Verdejo, que años después sería ocupada por la sastrería de Juan Agustín y Catalina Pérez, y al lado estaba la farmacia de don Martín Calero Carpintero, fundador de la misma en 1913, después serían don José y doña Petra quienes la regentaron y frente a la farmacia el comercio de ultramarinos de Juan “Tienda, que años después, en 1963, Joserra lo convertiría en bar, al cual con ambición, en honor a la calle, lo denominó “Bar Avenida”, actual cafetería Minerva.
Si la visita a la farmacia era motivo de alguna dolencia grave, la misma era aliviada adquiriendo las magdalenas que en la esquina con la Placeta de los Miramones cocía de forma artesanal Mercedes, la zorila. En la también llamada Placeta de la Virgen de los Dolores se localizaba el antiguo e innovador cine Solana, la peluquería de Ramón Alcarria y la casa señorial de los ricos hacendados don Ramón Palomar y doña Milagros Sánchez. Frente a la Placeta estaba la casa de don José Martínez Calero, Don Pepe, el ilustre y abnegado médico, al que posiblemente todos los bonilleros le debamos algo, por su dedicación y altruismo, pues sin importarle las condiciones climatológicas atendía a deshora, y sin necesidad de avisarle visitaba a sus enfermos. Cobraba poco y si recetaba no se excedía en las recetas, sabía más que de sobra de las condiciones económicas de su clientela. Don pepe falleció el 1 de septiembre de 1980 y el pueblo de El Bonillo, agradecido, rotuló con su nombre la antigua calle de la Tercia.
Pasada la calle Perdida, en la misma calle Magdalena, se ubicaban las dos posadas que regentaba la familia Uceda, la de Cesárea y la de Antonio Uceda, en esta última se daba el servicio de los caballos de la remonta, antes de que fuera trasladado a las tenerías y junto a la posada se localizaba el antiguo matadero municipal, que después sería la fragua de Pepe Eufrasio, regentada actualmente por mi amigo Cristóbal y junto a la misma la casa cuartel de la Guardia Civil, haciendo esquina con la actual calle Real, que antes fue de Alfonso XIII. En la acera de enfrente se localizaba, junto a la tarima, la gasolinera de Domingo Achau y en la misma acera la casa de Gabriel Escolástico Basete, bisabuelo de mis hijos, que se dedicaba a dar portes con un carro, después con un viejo camión que le fue requisado durante la guerra. Más adelante la zapatería de viejo y nuevo de José el Zorro y en el número 45 la casa de Dionisio y Amparo “Pelusa”, los padres de la voz de El Bonillo, los padres de Timotea, que en los años 60 HISPAVOX dejó grabada su voz, para la posteridad, en negra baquelita, tras obtener en Madrid el Grupo de Coros y Danzas de El Bonillo un segundo premio -a nivel nacional- en el concurso de Coros y Danzas, y junto a la casa de Timotea la antigua fábrica de gaseosas de Pedro Verdejo.
En la calle Magdalena surgieron otros negocios, algunos de ellos, con el paso del tiempo, han perdurado y otros han desaparecido: la tienda de Onorio en la esquina con la calle de don Pepe, la tienda de Julia próxima a la de Onorio, la tienda de Magdalena en la esquina con la calle Perdida, el super, los futbolines de Juan Angel, la heladería de Erenia, la carnicería de Maxi, el bar Sevilla, el pub Botticelli, la tienda de ropas Tokio, las tiendas de chucherías, el videoclub, etc., por algo ha sido la calle comercial de El Bonillo, la primera del pueblo que fue pavimentada y urbanizada en los años 60.
También fue testigo la calle del paso diario del terne a la capital, de mozos con destino a la caja de reclutas para cumplir el servicio militar, de viajes de soledades de emigrantes a Suiza, Francia y otros puntos de Levante, de los paseos de domingo, de declaraciones de amor de parejas de novios, al igual que la tarima del cuartel, donde los más mayores y no tan mayores siguen contando sus sueños, penas e ilusiones, al igual que antaño, en los escalones de la casa de don Pepe.
Antiguo Paso Munera, después calle de la Magdalena, rebautizada en 1928, para la feria del Cristo, con el nombre de General Primo de Rivera para celebrar los logros de la Dictadura. Durante la República se cambió de nombre y se le puso calle de Heriberto Otalo Muñoz, vecino del pueblo, tiroteado tras los trágicos sucesos acaecidos el Primero de Mayo de 1932, preludio de la cainita Guerra Civil. Finalizada la Guerra, ignorado el nombre del General y el del vecino, la calle siguió siendo nombrada como calle de la Magdalena y en los años 50 se propuso por el entonces alcalde Jesús Camacho Morcillo cambiarle nuevamente de nombre, en plena feria del Cristo, esta vez por Calle de D. Ramón Palomar Gonzalez, pero esta es otra historia.

sábado, 31 de agosto de 2013

FELICIDADES LUIS ALBERTO

El pasado 23 de agosto Luis Alberto Martínez, titular de la farmacia de la calle Magdalena, junto a familiares y amigos realizó un bonito acto de celebración del centenario aniversario de la farmacia que actualmente regenta.
El acto fue dirigido y presentado por Felix, trabajador de la farmacia, en una calle engalanada para la ocasión, donde no faltó ni la tradicional cuerva manchega. Luis Alberto agradeció publicamente la gran asistencia de público, autoridades, asociaciones locales y amigos. Emocionado felicitó a sus padres por los cincuenta años de servicio público, indicando que junto a su fundador han sido uno de los pilares fundamentales de la farmacia, siendo los mismos homenajeados durante el acto.
Durante el mismo Maria Gloria Fernández Mora recitó- unos poemas de rebotica y el que suscribe estos renglones trató de recordar los cien años de farmacia en El Bonillo vinculados a diversos acontecimientos históricos de los que fue testigo la calle Magdalena.
El acto fue clausurado por la Presidenta del Colegio Oficial de Farmaceúticos de Albacete, doña Rosa López-Torres.
Los asistentes dejaron sus felicitaciones en un libro de firmas dispuesto en un atril junto al acceso a la farmacia.
Al finalizar el acto se sirvió un vino de honor en la cafetería Minerva para los asistentes.
Felicidades Luis Alberto, pues los aniversarios son para conmemoralos  y conmemorar es recordar y recordar es hacer memoria, memoria de un tiempo que fue, y así mediante recuerdos y añoranzas evitamos que el pasado caiga en el olvido. Felicidades Luis Alberto
Don José Martínez, titular de la farmacia durante cincuenta años


Cumple un siglo la farmacia de calle Magdalena


En el año 1711 ya existía una importante botica en el pueblo, la misma era regentada por el boticario don Juan Alvarez, donde se dispensaba un gran número de preparados y recetas: aceites, purgantes, elixires, emplastos, gomas, sales, trociscos, unguentos etc. además contaba con una notable biblioteca, entre sus volúmenes se encontraban obras de farmacopea y ciencias experimentales, un curso químico del francés Nicolas Lemery, Boticario Real, y varios tratados de farmacopea Valentina y de Leache.

Para el año 1752, en el Catastro del Marqués de la Ensenada, figuran dos boticas en el pueblo, las cuales eran regentadas por boticarios aprobados: don Diego Ruiz Melgarejo, al que se le regulaba de utilidad anual 9000 reales, y don Juan Francisco Ramirez al que se le regulaba 6500 reales, -un maestro herrero, de obras o carretero cobraba cinco reales diarios-, ¡como para ponerse malo!

En el año 1876 en el diario “El Imparcial” se anunciaba que en la botica de El Bonillo, propiedad de don Calixto Grueso, se expedía Café Nervino Medicinal, de receta arabe, y siete años después, el día primero de octubre de 1883, en ese mismo diario se anunciaba la venta de la botica del pueblo. Se enajenaba al contado por tener que ausentarse su dueño; el precio equivalía a la caja del despacho anual, 6000 de las antiguas pesetas, 24000 reales, unos 36 euros. Para mayor información los compradores debían de dirigirse a un tal Miguel Muñoz, y así en agosto de 1890 ya figura como licenciado de la misma don Daniel Céspedes, que precisaba de regente para atenderla.

A principios del siglo XX la botica se localizaba en la calle Contreras, en la esquina opuesta a la fonda de Santiago -antigua fonda de la Gabina-, y era regentada por la familia Aparicio, por un tío de Candida Aparicio, “las médicas”. Desconozco hasta que año la regentó, pues para marzo de 1910, en el diario “El Siglo Futuro”, se ofrecía la vacante de plaza de farmaceútico titular de El Bonillo con sueldo anual de 750 pesetas, y para el año 1913 figura como titular de la farmacia el licenciado D. Martín Calero Carpintero, que cursó estudios de Farmacia en la Universidad de Madrid, estableciéndo el despacho en la calle de La Magdalena, en el mismo lugar que se encuentra ubicada en la actualidad.

Don Martín no tuvo hijos y regentó la farmacia hasta el año 1958. Cuando viajaba en el “Terne” a la capital reservaba -el día de antes- el primer asiento y dada las características de su trabajo, que le permitía no tener que madrugar, comentaba a mi suegro -que era el conductor del autobus- “Cortes: los únicos días que veo salir el sol es cuando voy a Albacete”.

Don Martín, rodeado del botamen de farmacia, entre frascos, botes, pipetas, morteros y recipientes, elaboraba unguentos, aceites, comprimidos, alcoholes, bálsamos, etc. para su distinguida clientela. Escribía don Enrique Játiva, con ese humor manchego que le caracterizaba, que un día se presentó en la farmacia una criada a la que le había pegado su novio unas “purgaciones” y cuando dió la receta del médico para que le despachara el boticario, dijo “son pa mi señorita, sabe usted”, y don Martin se quedó haciendo cruces.

En los años 50 en la placeta de La Pura se abrió una nueva farmacia en el pueblo, la de don Joaquín Utrilla, que estuvo funcionando hasta la década de los años 70 del pasado siglo, pero esa es otra historia.


Martin Calero Carpintero
Y fue en el año 1958 cuando don José Martínez García, sobrino nieto de don Martin, se hizo cargo de la farmacia de la calle Magdalena. Casado con doña Petra, también farmacéutica, atendieron la farmacia durante medio siglo, hasta el año 2008, año en el que don José se jubiló, dedicando toda su vida -con pasión- al mundo de la farmacia. En esos cincuenta años don José fue testigo de cómo los medicamentos dejaron de elaborarse manualmente, llegando éstos envasados, listos para dispensarse. Y los antiguos albarelos quedaron de adorno en los estantes de la farmacia, multiplicándose en los indiscretos espejos que franquean la zona de despacho. Y detrás de los espejos, en la rebotica, María Gloria Fernández -auxiliar de la farmacia durante más de 35 años-, entre despacho y despacho, daba rienda suelta a su imaginación escribiendo bellos y entrañables poemas.

Tras la jubilación de don José ha sido el menor de sus hijos, Luis Alberto, el que ha asumido la titularidad de la farmacia de la calle Magdalena, y en este año 2013 solo queda felicitarlo por el centenario aniversario. Luis Aberto ¡felicidades! te va a tocar pagar una ronda, mejor de quina que de aspirinas.

domingo, 26 de mayo de 2013

Frio y navajas de Albacete

-Artículo publicado en el Boletín de Noticias de El Bonillo, mayo 2013-

Frio y llanura; laderas rasas.
Frío y navajas de Albacete…
Trigales inmensos; caminos; Don Quijote y Sancho.
Y la vertiginosidad del expreso,…”

El escritor, ensayista y crítico literario José Martínez Ruiz, más conocido por el seudónimo de Azorín, no pudo evitar describir el frío de nuestra tierra mediante los citados versos a su paso por la capital en dirección a Alicante, camino de su pueblo, Monóvar.

El frío de la Mancha lo percibió cruzando la llanura montado en un tren, pues ni siquiera tuvo que bajar a la estación para definir en unas bellas metáforas, cortantes como navajas, la gélida atmósfera que llegaba hasta sus huesos. A Azorín no le hizo falta ni pisar el terruño manchego para transmitir aquella fría sensación que percibía montado en el expreso, en una tierra de paso y soledades.

El frío de nuestra tierra es compañero del viajero azoriniano, del que pasa y no se queda, es tarjeta de visita de quien en ella permanece.

Ramón que frío hizo aquel mes de febrero”, me comentaban en el pueblo, “veinticinco días estuvimos haciendo monte en Pinilla y veinticinco hielos cayeron,uno tras otro, los veinticinco días seguidos bajábamos y subíamos andando, al lado de la galera, para no quedarnos helados”. Entonces se aprovechaba los meses de invierno para cortar la madera de las sabinas, limpiarla a golpe de hacha y carearla a base de azuela, pues la misma serviría una vez curada, cuando mejorase el tiempo, para hacer tijeras, cabrios y lata, y formar el armazón de la cubierta de la casa.

Mientras Azorín acusaba el frío de la llanura encogido en el gélido vagón de un expreso, a 70 kilómetros de la capital resonaba en las escuelas de San Antón la lectura de alguno de sus textos, que de niños entonábamos siguiendo al unísono el puntero del maestro. A la salida de clase, por la tarde, embutidos en un buzo de lana gris, mientras merendábamos pan con agua y azúcar, o pan con chocolate de la marca del Cristo, o aquel “Tulicren” de tres gustos que no necesitaba frío alguno por la grasa que llevaba, apuntábamos con bolas de nieve los chupitos de hielo que en febrero pendían de las canales, pues en nuestro pueblo de nunca ha servido lo de que “en febrero busca la sombra el perro”, ya que hiela y nieva hasta en el mismísimo mes de mayo.

Son los versos del poeta Enrique Játiva los que vuelven romas aquellas heladas cortantes como navajas, que ni las cabañuelas preveían. Su lectura reconforta y aviva el rescoldo de los que un día partimos de nuestra fría tierra.

Las mortecinas ascuas del sogato
languidecen envueltas en ceniza.
Junto al fuego, hecho rosca, duerme el gato”.1

Chupitos en El Bonillo (Foto Antonio E. Fernández Chillerón)


domingo, 1 de abril de 2012

Presentación del CD de música procesional de Semana Santa titulado “A tus pies mi Nazareno”, interpretado por la Agrupación musical “Nuestro Padre Jesús Nazareno” de El Bonillo

Hoy domingo 1 de abril, Domingo de Ramos, la Agrupación musical “Nuestro Padre Jesús Nazareno” de El Bonillo presentará a las 19.00 horas en el Teatro Auditorio Municipal el CD de música procesional de semana santa titulado “A tus pies mi Nazareno”. La Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad se formó a mediados de los años 40 del pasado siglo, su tesón y maestría la ha hecho crecer sin parangón alguno, sobrepasando el ámbito castellano-Manchego, actuando en otras localidades del resto de la geografía nacional, como así lo demuestra su participación, año tras año, en distintos certámenes y desfiles con un amplio palmarés musical que así lo avala. En la actualidad la banda está compuesta por más de setenta componentes, siendo una banda de reconocido prestigio en el mundo musical cofrade. La obra que se presenta lleva titulo de la composición realizada por el suboficial Emilio José Martínez Martínez, maestro musical y trompetista que realizó estudios en el Real Conservatorio Profesional de Música de Albacete, finalizando su carrera académica en el Conservatorio Superior de Música de Murcia. Emilio José ha sido galardonado a nivel nacional varias veces, ha actuado en el Auditorio Nacional de Madrid y ha participado en la World Youth Wind Orchestra, en Salzburgo, bajo la dirección del famoso director Henry Adams. También ha participado en conciertos organizados por el gran festival internacional Mid Europe y en la World Orchestra, realizando giras por diversas ciudades de Italia con la Orquesta Sinfónica de Jumilla. El CD musical se ha realizado bajo la dirección de Emilio José Martínez, Pedro Jesús Rubio y Antonio Tomás Martínez, deleitándonos con verdaderas joyas de la música cofrade, “Costaleros del Amor”, “Salve Rociera” o “Callejuela de la O”, entre otras. La presentación del CD irá acompañado de un Concierto de la Banda de Jesús Nazareno y Presentación de la página web de la Hermandad. Este acto forma parte del ambicioso programa cultural de semana santa que el Excmo. Ayuntamiento de El Bonillo ha preparado para celebrar la Semana de Pasión, en este primer aniversario de su declaración como Semana Santa de Interés Turístico Regional. Música, sentimiento y pasión caracteriza a esta notable agrupación musical, cuyas magnum opus que interpreta nos estremece a los pies del Nazareno.
Suboficial Emilio José Martínez Martínez,
maestro musical y trompetista
 
Para más información:
http://tribunadealbacete.kioskoymas.com/epaper/viewer.aspx
http://www.laverdad.es/albacete/v/20120402/provincia/exito-publico-viii-certamen-20120402.html

lunes, 17 de octubre de 2011

50 AÑOS DEL BAR “CHIRALES”


                                   De barbería-frutería a fábrica de hielo y bar.
La inauguración  se realizó en vísperas de la feria del Cristo del año 1961
            Ajeno a las guías turísticas y de lugares con encanto, gracias a Dios, en la esquina de la calle Santa Catalina con la calle Médico Solana se encuentra el bar “Chirales”.
            El local donde se ubica el establecimiento, antes de destinarse a bar, fue regentado por Emiliano Zamora -padre- y su uso fue el de barbería, uso compartido con la frutería del hermano Teruel, pues el local estaba dividido en dos.
            En el año 1947 forman sociedad Juan de Dios Sánchez -padre- y Ovidio Sánchez -padre- y se abre por primera vez un bar en la citada esquina, vinculándose a la fábrica de gaseosas de la edificación colindante a través de una puerta interior, todo ello en planta baja, pues en el subsuelo habían instalado una industria de fabricación de hielo. Hielo que costaba que cuajase por las bajadas y subidas de tensión eléctrica que impedían una congelación continua. El líquido elemento era suministrado por Víctor, el aguador, en cubas arrastradas por caballerías, pues en las casas no había agua potable.
            Tras disolverse la sociedad, la fábrica de gaseosas siguió funcionando a cargo de Ovidio Sánchez, “Espumosos el Cordero lo mejor del mundo entero”, y el bar y fábrica de hielo fue adquirida por la familia Rubio, Carmelo y Antonio Rubio, conocidos popularmente por “Chirales”.
            La inauguración  del nuevo bar se realizó en vísperas de la feria del Cristo, un diez de septiembre del año 1961. Este año se cumple medio siglo de aquella inauguración. Cincuenta años deleitándonos a foráneos y visitantes con una carta de exquisitos placeres culinarios, que forman parte de una dieta más bonillera que mediterránea: codillos, landres, oreja, rabo, sesos -también navajas y frituras de pescado-, que han convertido el citado establecimiento en templo de la cocina local, obligado de visitar.
            Toda la familia “Chirales” ha trabajado a lo largo de los años en el establecimiento, pues se trata de un negocio familiar que año tras año ha mantenido su clientela y ha aumentado la misma en períodos vacacionales.            Aún recuerdo como de pequeños nos acercábamos al alto mostrador a pedir chapas, para jugar en la plaza, a Antonio o a Carmelo, y Carmelo Rubio -camisa blanca y pelo blanco- gustosamente nos las daba.
            En la actualidad el mismo es regentado por Antonio Rubio, hijo de Carmelo Rubio, disponibilidad y servicio en todo momento -a veces cuenta con la ayuda de sus sobrinos-, pero el alma del bar “Chirales” está en la planta de arriba, donde sus hermanas, Milagros y María del Carmen, adoban, enharinan y dan el punto a carnes y frituras.
            El Bar “Chirales” cumple cincuenta años y todo lo que sirven en él está exquisito y aún sin aparecer en la guías turísticas y lugares de donde comer bien -gracias a Dios-, si tu quieres tapear los placeres de nuestra tierra, posiblemente tengas que esperar a que, con un poco de suerte, quede una mesa libre.  
  Ramón Fernández Chillerón


martes, 27 de septiembre de 2011

TRADICIONES

-ARTÍCULO PUBLICADO EN EL BOLETÍN DE NOTICIAS DE EL BONILLO-
             La pasada feria de tradiciones, invitado amablemente por el Excmo. Ayuntamiento, tuve la oportunidad de hablar sobre la industria del transporte, desde la antigüedad, en El Bonillo, vinculado al continuo trasiego realizado por carreros, arrieros y trajinantes de los diversos productos que se producían en nuestro pueblo: cal de las caleras de la dehesa boyal para materiales de construcción, barro de los barreros para tejas y adobes, carbón y picón de las carboneras con destino a la Villa y Corte de Madrid, piedra de las canteras de Sages para pilas y brocales, toba para los suelos procedente de los terreros existentes en la carretera de Ossa de Montiel, miera de los enebros para curar la roña de los ganados, yeso de la Moheda, sal de Pinilla con destino a Andalucía y Extremadura, madera de las sabinas con destino a la industria naval en Cádiz, etc.
            Durante la disertación recité un cantar o dicho popular de aquella época, cantado por arrieros y jornaleros tras la posguerra, que de alguna forma reflejaba los avatares del acarreo en esos años.  Tras finalizar el acto algunos vecinos se acercaron indicándome que recordaban haber oído, de pequeños, la letrilla de la canción en aldeas y cortijos, sobre todo por la zona de los cuartos de Munera. Particularmente Puri Martínez me insistió sobre la posibilidad de disponer del citado cantar, pues la letra hace referencia a sus antepasados, comerciantes procedentes de Valencia afincados en el pueblo que vendían cacharros de loza, la familia del “Ches”. La canción también cita la importante tienda de ultramarinos que por esos años regentaba en el pueblo Pedro Marín, donde había de todo o casi de todo, pues sombreros no tenía.    
                                  
                                   Hemos estao en la aceituna,
                                   donde hemos pasao el invierno,
hemos ganao tres mil reales
y hemos comprao el burro negro,
y la albarda nos la dieron.

El bozo y la cabezá,
‘le’ tuvimos que comprar.
Las agüeras las hicimos
antianoche allí en un rato,
como nos íbamos a venir,
para poder traer el hato.

La guitarra la compramos
al pasar por La Solana,
las hoces y los manguitos
y dedales de badana.

Albarcas no las compramos,
que no tenía el gorrionera
de “en ca” Pedro Marín gorra,
al pasar por El Bonillo,
nos compramos estas gorras
(que sombreros no tenía)

La bombona la compramos
al pasar por El Bonillo,
de “en ca” el Ches, el cacharrero,
este vaso y el lebrillo.

Esta sartén y caldera
son de una fundición,
y un herrero de El Bonillo
nos ha dao este cucharón.  (Popular)

Ramón Fernández Chillerón

jueves, 7 de julio de 2011

Bendición e Inauguración de la Ermita de San Cristóbal y presentación del Monográfico "Los Altos de San Cristóbal"


El pasado día 3 de julio se inauguró y bendijo la nueva ermita de San Cristóbal.
Felicitar a la Hermandad de Conductores de San Cristóbal de El Bonillo por el entrañable y acogedor acto de celebración realizado el pasado día 3 de julio, conducido por Dª Pilar Sierra, con asistencia del Sr. Alcalde, Sr. Cura párroco, Concejales, Autoridades, Presidente de la Junta de Cofradías, Hermandades, Asociaciones locales, Vecinas y Vecinos de El Bonillo.
            Manifestar mi agradecimiento personal a su presidente Ángel Morcillo, a toda la Junta Directiva y a los Hermanos de San Cristóbal por su grata invitación y acogida. Daros las gracias públicamente por el emotivo detalle de reconocimiento que tuvisteis con el que suscribe estos renglones, siempre a vuestra disposición.     
        Desearos lo mejor en el camino que con tanta ilusión habéis iniciado, ya lo dijo en sus versos el poeta don Antonio Machado, “Caminante no hay camino, se hace camino al andar…”, y vosotros lo estáis haciendo.
Al finalizar el acto se obsequió a los asistentes con un monográfico de 52 páginas titulado "Los Altos de San Cristóbal", editado por el Excmo. Ayuntamiento de El Bonillo y escrito por el que suscribe estos renglones, espero que os guste.

domingo, 1 de mayo de 2011

José Antonio Castellanos López presenta nuevo libro

José Antonio Castellanos López, Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Castilla La Mancha, profesor universitario, investigador, escritor y mejor amigo, va a presentar su nuevo libro “Transición democrática y cambio político en Ciudad Real 1967-1982” de la Biblioteca de Autores Manchegos (Diputación de Ciudad Real), acto que tendrá lugar el próximo día 2 de mayo de 2011 en el Paraninfo del Rectorado de la Universidad de Ciudad Real a las 8.30 horas de la tarde.
            José Antonio Castellanos López nació en El Bonillo en el año 1979. Fue Premio extraordinario de licenciatura y a su temprana edad es Doctor en Historia, Premio extraordinario de Doctorado en Humanidades y Premio de Investigación a Tesis Doctorales del Consejo Económico y Social de Castilla La Mancha. Ha desarrollado su labor de investigación en centros tan prestigiosos como el London School of Economics and Political Science del Reino Unido, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIF) en Madrid y el centro Kellogg Institute for International Studies (University of Notre Dame) en EE.UU.
            José Antonio Castellanos López nos acercó en su primer libro, escrito minuciosamente y con todo lujo de detalles, a cómo se gestó la autonomía Castellano-Manchega, posiblemente pionero en este tipo de trabajo de investigación sobre los inicios y andadura de nuestra forzada comunidad dentro de un proyecto de construcción autonómica, “La transición democrática en Castilla-La Mancha (1976-1983). Proceso autonómico y construcción regional”. Libro que me dedicó afectuosamente y que tuve el placer de leer, ayudándome, a la par, a entender y dar respuesta -desde la distancia- a “¿Por qué fue posible esta construcción?” –autonómica en- “unas provincias aparentemente silenciosas”, tal cómo se preguntaba el profesor Julio Arostegui. Con toda seguridad José Antonio, en su nuevo libro -de nuevo-, aportará datos y notas que nos muestre la razón de nuestro pasado y el porqué de nuestro futuro, en particular de nuestra vecina provincia de Ciudad Real.   
            No obstante lo anterior, no se haría justicia a su currículum si no dijese que José Antonio es extraordinario como persona, sencillo por fuera y directo, muy directo en las distancias cortas. Dice en voz alta lo que piensa –esto hoy en día, en un historiador que se precie, es todo un logro-, pues la retórica elocuencia de su disertación atrae desde el primer momento y su erudición en lo que escribe bien vale los méritos que con su continuo trabajo ha cosechado. José Antonio es bonillero de la diáspora, que diría don Enrique Játiva, vive “entre dos tierras” <<entre dos tierras estás y no dejas aire que respirar...>>, escucha a Héroes del silencio <<te puedes vender, cualquier oferta es buena si quieres poder…>>, pero él no se vende y se deja poco ver. José Antonio, como el buen azafrán, impregna y da sustancia a todo lo que le rodea. Enhorabuena por tu nuevo libro.

                                   Ramón Fernández Chillerón


martes, 26 de abril de 2011

Sábado 23 de abril, día del Libro en El Bonillo

El pasado sábado día 23 de abril tuve el placer de firmar libros sobre los Armaos de El Bonillo en el local donde los Armaos habían montado la exposición "Monumento". Exposición realizada con motivo de la presentación del libro que he escrito para la Asociación Socio-Cultural de dicha Hermandad.
Numeroso público local y visitante acudió a la exposición y aprovechó para que le dedicase el libro en una festividad tan señalada.

Entre las distintas personas que visitaron la exposición tuve el placer de saludar y explicar el contenido temático de la misma a María Dolores de Cospedal, secretaria general y número 2 del Partido Popular y candidata por dicho partido a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, pues su familia es originaria de El Bonillo.  
María Dolores de Cospedal se mostró muy interesada, en todo momento, sobre la evolución de la Hermandad de Armaos de El Bonillo.Tras la visita a la Exposición le dediqué el libro sobre "Los Armaos de El Bonillo -Guardia, Soldadesca y Compañía. Historia de una Hermandad", y le regalé mi anterior obra escrita para la Hermandad de Jesús Nazareno, "1782/2007, 225 Años Caminando con El Nazareno. Historia de una Cofradía".

Ramón Fernández Chillerón y María Dolores de Cospedal en la exposición realizada por los Armaos de El Bonillo
Ramón Fernández Chillerón
http://www.laverdad.es/albacete/v/20110425/provincia/cospedal-semana-santa-bonillo-20110425.html

jueves, 31 de marzo de 2011

PRESENTACIÓN DEL LIBRO LOS ARMAOS DE EL BONILLO -GUARDIA, SOLDADESCA Y COMPAÑÍA- HISTORIA DE UNA HERMANDAD

           El pasado sábado 26 de marzo del 2011 tuve el placer de presentar en la Casa de Cultura de El Bonillo (Albacete) el libro titulado:


Los “Armaos” de El Bonillo
– Guardia, Soldadesca y Compañía –
Historia de una Hermandad”


            Editado por la Asociación Socio-Cultural Hermandad de Armaos, en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de El Bonillo.

            El Libro fue presentado por la escritora Yolanda Sáenz de Tejada.
            
           Al acto asistieron, entre otros, D. Manuel García García, Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena de Sevilla, D. Francisco José Muñoz García, Diputado Mayor de Gobierno de la también Hermandad Sevillana de las CigarrerasD. José Antonio Castellanos López, Doctor en Historia por la Universidad de Castilla-La Mancha y autor del exquisito prólogo que figura en el libro. En representación del Ayuntamiento de la localidad, asistió su Alcalde D. Juan Gil Gutiérrez que clausuró el acto y la Concejal de Cultura Dª. Pilar Sierra, así como el resto de miembros de la Corporación Municipal y Autoridades de El Bonillo.

            El acto fue Conducido, de forma extraordinaria, por mis buenos amigos Chema y Nacho Matamoros y presidido por el Presidente de la Hermandad de Armaos de El Bonillo, D. Francisco Garrido Utrilla, el Vicepresidente D. Vicente Hidalgo Sierra y demás miembros de la Junta Directiva:
D. Juan Manuel Garrido Matamoros. Secretario.
D. Jesús Fernando García Azañón. Tesorero (excusó su presencia).
D. Elpidio Matamoros Mora. Vocal.
D. Ignacio Matamoros Mora. Vocal.
D. Alfonso Jaén Rodríguez. Vocal.
D. Antonio José Fernández Moreno. Vocal.
D. Cristóbal Gil Castañeda. Vocal.
D. Miguel Ángel Escolástico Martínez. Vocal.
D. Sergio Escolástico López. Vocal.

            Estuvieron presentes, el Presidente de la Junta de Cofradías, D. Francisco Galdón y los representantes de las diferentes Hermandades y Asociaciones de El Bonillo, así como el torero albacetense Sergio Serrano, familiares, amigos y un nutrido grupo de vecinos de El Bonillo, que abarrotaba la Casa de Cultura y que quisieron arroparme durante la presentación del libro.

            Desde estas líneas quiero agradecer, en primer lugar, a todos los vecinos de El Bonillo la inmensa muestra de cariño mostrada a lo largo de todo el acto y las numerosas felicitaciones recibidas por parte de ellos, así como de la mayoría de los representantes de las distintas Asociaciones Locales y Hermandades de nuestro pueblo. Hacer mención del emotivo detalle que me entregó D. Ángel Morcillo Ordóñez, Presidente de la Asociación de Conductores "San Cristóbal", y que guardaré con mucho cariño.

            Quiero dar las gracias públicamente al Excmo. Ayuntamiento de El Bonillo por su inestimable ayuda, a los responsables de las concejalías de Cultura y Patrimonio, y en particular a su alcalde, D. Juan Gil Gutiérrez, por su atención y disponibilidad mostrada en todo momento para la realización de la presente publicación, pues, sin lugar a dudas, la continua labor realizada desde el Consistorio, en favor de la Semana Santa local, queda de manifiesto en actuaciones como ésta, encaminadas a la divulgación del rico Patrimonio Histórico y Cultural de nuestro pueblo y particularmente de la Hermandad de “Armaos” de El Bonillo.

            Agradecer a Yolanda Sáenz de Tejada, escritora y madrina del concurso Internacional de poesía que se celebra en nuestro pueblo, el cual lleva su nombre, su grata contribución en la presentación de este libro, siendo una gran satisfacción para el que suscribe estos renglones el haber contado con la presencia de una escritora de renombre internacional en un día tan importante para mi. Gracias Yolanda por tus elocuentes palabras de presentación, las mismas incentivan mi labor creativa y suponen un claro reconocimiento del trabajo y continuo esfuerzo realizado por los miembros de la Asociación de Armados.

            Mostrar mi gratitud a D. José Antonio Castellanos López, Doctor en Historia, profesor universitario, investigador y escritor, por su atención y disponibilidad para prologar esta obra. Su eminente cualificación profesional, junto al rigor histórico que le caracteriza, enriquece, de forma extraordinaria, el contenido del presente libro. La elocuencia y disciplina de su disertación es, sin duda alguna, un inestimable estímulo para el que suscribe estos renglones y un docto privilegio para los “Armaos” de El Bonillo, pero son sus gratas y sentidas palabras las que me honran y enorgullecen en lo personal. Sirva mi agradecimiento como muestra de amistad.

            Dar las gracias a D. Manuel García García, Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena y mejor amigo, por su afecto y por las sinceras y emotivas palabras de felicitación. Las mismas, escritas desde el templo de la Esperanza, alientan y reconfortan a los Armaos de El Bonillo. Gracias por compartir un sentimiento Macareno con la emoción viva de toda una Hermandad, mostrarte mi respeto, afecto y amistad, a ti y a toda tu familia por acompañarnos en la presentación del libro.

            Dar las gracias a D. Francisco José Muñoz García, Diputado Mayor de Gobierno de la Hermandad de las Cigarreras y mejor persona. Tu presencia en El Bonillo y la de tu familia enaltece hasta lo más alto a los Armaos de El Bonillo. Las Cigarreras y su música son una continua referencia y un sentimiento vivo en la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad. Sirvan estas palabras como muestra de agradecimiento y amistad.

            Agradecer las felicitaciones recibidas de D. Emilio Avilés Yébenes, Cura Párroco de la Parroquia de Santa Catalina, de Dª Rita Blázquez Alfaro, directora de Caja Castilla La Mancha, de D. Luis Martínez Calero, Presidente de la Peña Amigos de El Bonillo en Alicante y de todos los particulares que a lo largo de estos días se han querido congratular conmigo a través de correos o teléfono. Agradecer a Josefa Santos, Fernanda Azañón, Luciana Herrera, María Vicenta Hernández, Fuensanta Jiménez, María del Señor Sierra, e hijos de Victoria Garrido, su colaboración en el documental proyectado para ayudarnos a conocer la intrahistoria de los Armaos. Mostrar igualmente mi gratitud a don D. Juan Aroca Jiménez, por su colaboración en esta publicación y agradecer la disponibilidad ofrecida, desde el Ayuntamiento, por D. Ovidio Sánchez y D. Olallo Escudero.

            Sirva el presente libro como reconocimiento del gran legado fotográfico dejado y realizado, a lo largo de los años, por la familia Angulo, conservándose por los particulares de forma dispersa, sin el cual la Historia no sería vista de la misma forma. Dar las gracias a D. Luis García Solana, cuyo archivo fotográfico -de imágenes de la Semana Santa local- ha enriquecido, notablemente, la presente publicación. Agradecer a D. Carlos Escolástico Garví la magnífica colección de fotografías realizadas de manera desinteresada, desde el año 2007 al 2009, pues, sin lugar a dudas, ha mostrado otra forma de ver los “Armaos”. Carlos excusó su presencia en el acto por motivos laborales, no obstante ha insertado en su página Web, carlosescolastico.com , un enlace donde estarán disponibles todas las fotografías por él realizadas y publicadas en el libro, las cuales podrán ser compartidas por todos, en descarga gratuita, hasta la semana santa.

            Felicitar al estudio de fotografía MARQUEX FOTOGRAFO, y en particular a mis buenos amigos María Ángeles y Fernando Velasco Márquez, fotógrafos y artistas gráficos, por la magnífica portada realizada para el libro, acercándonos visualmente -de forma inmediata- la intrahistoria de los Armaos, así como por su inestimable esfuerzo para que muchas de las fotografías antiguas, deterioradas por el tiempo, sean vistas como en su primera exposición.

            Dar las gracias a mi buen amigo Toché, por el gran despliegue realizado, en distintos medios de comunicación, para publicitar el acto de presentación de libro. Agradecer a las cadenas: Radio Almenara, Sol Radio y Punto Radio las entrevistas realizadas para la difusión del libro, así como a La Tribuna de Albacete y La Verdad de Albacete por los artículos publicados sobre el evento, amén de las numerosas citas en foros cofrades y blogs particulares que han hecho publicidad del acto y particularmente al blog de la Biblioteca Municipal "Don Enrique Játiva Moral" de nuestro pueblo.

            Felicitar a los Hermanos Armaos por la magnífica organización y puesta en escena del acto: guardias del escenario, proyecciones, magníficos versos recitados por Cristóbal Gil y un extraordinario Concierto interpretado por la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad que maravilló de manera extraordinaria a un agradecido público, que aplaudió hasta la saciedad. Felicitar al Jefe de Banda, Cabo Tambores, Directores Musicales y componentes de la Banda.

            Agradecer las muestras de afecto y cariño mostradas en todo momento por  los miembros de la Junta Directiva de la Asociación Socio-cultural Hermandad de Armaos de El Bonillo, en particular por la confianza depositada en mí para escribir el presente libro. Felicitarles por su decidida apuesta de dar a conocer el rico legado histórico de la Hermandad y mostrar mi máximo respeto y reconocimiento a todos los Armaos de El Bonillo.

            No puedo terminar el presente escrito sin manifestar que ha sido   para mí un alto honor el reconocimiento realizado por la Junta Directiva de la Asociación Socio-Cultural Hermandad de Armaos de El Bonillo, la cual, tras Cabildo extraordinario, y en aplicación del artículo 22 de los Estatutos de la Asociación decidió nombrarme "Armao Honorífico", particular éste que me enorgullece de manera extraordinaria, por lo que conlleva el pertenecer a esa gran familia que son los Armaos de El Bonillo.

            Por último dar las gracias, muy especialmente, a mis hijos: Ana, Juance y Carlita, por el tiempo que les he restado –sin querer-, pero sobre todo a Ana Belén, mi mujer, que me escucha, me lee, me corrige y me ayuda en todo lo posible, haciendo que el presente libro sea una realidad.          
           Concluir con el primer verso de un emotivo poema de agradecimiento, escrito y dedicado por Caridad Herrera Serrano, el cual me sonroja y me conmueve enormemente, pues Caridad, además de tener unas excelentes manos para bordar y dibujar, escribe con el corazón, con la sencillez del pueblo. El poema empieza así:
“Gracias por tu hermoso recuerdo…”

Ramón Fernández, Juan Gil, Yolanda Sáez de Tejada y Manuel García

El autor del libro Ramón Fernández junto al alcalde de El Bonillo Juan Gil

Visita al museo de El Bonillo. Cuadro del Milagro del Cristo, de Vicente López  
            Nota: Tras la presentación del libro fue inaugurada la exposición, “Monumento”, por el alcalde de El Bonillo, el Hermano Mayor de la Macarena y el Diputado Mayor de Gobierno de la Hermandad de las Cigarreras, después se sirvió un vino de honor en los bajos de la Casa de Cultura. Los invitados de Sevilla, el sábado por la mañana, visitaron la Oficina de Turismo interesándose por los antiguos telares y pasearon por el Conjunto Histórico de nuestro pueblo. Al día siguiente visitaron la iglesia de Santa Catalina y Museo del Greco. Agradecer desde estas líneas a la Cofradía del Cristo su disponibilidad para la visita guiada del Museo.

Ramón Fernández Chillerón
y

jueves, 10 de marzo de 2011

Para frío, el de hace cuarenta años

            Artículo publicado en el Boletín de Noticias de El Bonillo, Febrero de 2011 
             En el año 1875 el mercurio de la capital marcó 22º bajo cero, siendo ésta la temperatura más baja que hasta la fecha se había registrado en España, “¡pijo! en algo teníamos que ser los primeros” -decía mi padre-. En El Bonillo, para aquellas fechas, no hubo termómetro local conocido que compitiera con el de la capital, pero con toda seguridad le hizo sombra al de los Llanos. Y así percibieron pastores, carreteros, braceros, labradores, jornaleros y trajinantes el frío de las "majás", de los chozos, de las “tinás”, del cierzo que sopla y hiela, del mercurio de los sabañones que multiplica el bajo cero en los “alpeduques”, de los chupetes que no caen, de escarchas que día a día se repiten, de agua nieves y de nieves que crujen en la tierra bajo los pies…
            Fue en el año 1971 cuando en Albacete los termómetros bajaron a 24º bajo cero, pero nos adelantó Molina de Aragón llegando hasta los -26º, pues por aquellos años se rivalizaba en todo -idea competitiva auspiciada desde el régimen, instando a ser los primeros-. Esto ocurrió un domingo tres de enero de 1971 y ese mismo día los díarios provinciales y nacionales, haciéndose eco del frío de la provincia, a través de la agencia Europa Press daban así la noticia:
            “MEDIA PROVINCIA DE ALBACETE INCOMUNICADA. El Bonillo, a 80 Km. de la capital, se ha producido un caso grave al peligrar la vida del niño José Antonio Ordóñez, de cuatro años de edad, al tragarse una moneda de una peseta, que se le alojó en el esófago, precisando una urgente intervención quirúrgica, para la cual se requería el traslado inmediato a Albacete. Notificado por el alcalde al Gobierno Civil, intervino rápidamente, dirigiéndose por teléfono a Madrid para requerir del Ejército del Aire un helicóptero que se trasladó inmediatamente desde Getafe hasta el citado pueblo, recogiendo al niño, al que trasladó a esta capital y que así pudo ser intervenido en la residencia de la Seguridad Social, donde ya esperaban los facultativos. El niño se encuentra en buen estado”.           
            Yo tenía entonces seis años y recuerdo como el paso Munera se convirtió en una procesión de niños, donde todos corriendo y resbalando por el hielo íbamos a ver el helicóptero que había aterrizado en el improvisado helipuerto –en las eras que había frente la casa cuartel, donde ahora está el recinto ferial-. Aquella tarde no había escuela –era pascua y estábamos de vacaciones- y un helicóptero no se veía todos los días, posiblemente fue el primer helicóptero que más de uno vimos por primera vez. Recuerdo como Juan Esteban Fernández, policía local del municipio, -conocido popularmente por Juan “Pólvora”-, nos instaba a que nos retirásemos, pues el helicóptero debía de despegar. Fue la tormenta de nieve en polvo, provocada por el giro de las hélices, la que nos apartó rápidamente del lugar.
            La intensa ola de frío de aquel año, acompañada de una gran nevada, escapó hasta de las previsibles cabañuelas. Hoy el meteosat indica temperaturas de 7 bajo cero en la provincia y el hombre del tiempo nos alarma a través de una alerta amarilla -¡como si nunca hubiese hecho frío en Albacete!-. El pueblo había quedado totalmente incomunicado, algún rebaño de ovejas sufrió notablemente el temporal –muriendo éstas de inanición-, las medicinas se agotaron en la farmacia, los hombres bajaban con cantaros a por agua al pozo Montesinos y al pozo Arriba –ríos y pozos se helaron-, las carreteras estaban cortadas, el correo no se restableció hasta pasadas casi dos semanas, la luz se iba y se venía y en los hornos se comentaba que la harina empezaba a escasear. 
            Han pasado cuarenta años de aquel suceso y parece que fue ayer, y tantas cosas han pasado desde entonces que los recuerdos se entremezclan, por el paso del tiempo, con sensaciones conservadas por el frío de nuestra tierra.
            NOTA: Al niño José Antonio Ordóñez Conde, tras una operación urgente, que le salvó la vida, le extrajeron la moneda al haber quedado alojada en el esófago.
Ramón Fernández Chillerón

jueves, 27 de enero de 2011

El Bonillo y Benjamín Palencia

Publicado en el "Boletín de Noticias de El Bonillo" Mayo/2010
Este año se han cumplido treinta años de la muerte de Benjamín Palencia, pintor vanguardista nacido en el año1894 en la vecina localidad de Barrax.
Benjamín Palencia recorrió las calles de nuestro pueblo para la feria del Cristo del año 1975, el ilustre pintor fue invitado de honor en la inauguración del museo local de pintura “Santísimo Cristo de los Milagros”. El museo se ubicó en la Parroquia de Santa Catalina, en un anexo de la capilla del Cristo. Fue proyectado y ejecutado bajo la dirección del arquitecto Agustín Peiró Amo, resuelto de forma exquisita, en dos niveles, con una traza sencilla y de extraordinaria elegancia. Por razones profesionales conocí al abogado urbanista Emilio Molina, residente en Sevilla y casado con una hermana del arquitecto, fue él quien me hizo saber que su cuñado, proyectista del museo, es descendiente de bonilleros, en particular de la familia de don Juan Vázquez. 
 El museo fue inaugurado la tarde del 13 de septiembre de 1975, víspera de la festividad del Cristo, en presencia de la Junta de la Cofradía, autoridades locales, provinciales y demás invitados. Según los asistentes, durante el acto protocolario, Benjamín Palencia refirió que su padre fue cartero urbano de El Bonillo a principios del pasado siglo, particular éste que no he podido constatar ni en el boletín del Estado, ni en la Gaceta de Madrid.
El acto de inauguración finalizó con la entrega de recuerdos locales. A Benjamín Palencia se le regaló una colcha realizada en los telares del pueblo, nuestro querido Enrique Játiva Moral lo contó así:
 “Después del acto, en el Salón parroquial, hubo un vino de honor durante el cual se le hizo entrega al gran pintor de una colcha, labrada, tejida en uno de los telares del pueblo. Alguno de los presentes le hizo ver al pintor que la colcha era rectangular y que sus cuadros también lo eran, tratando de insinuarle que regalase alguno para el museo que se acababa de inaugurar. Pero el pintor murió el 16 de enero de 1980 y el cuadro no llegó”[1].
Benjamín Palencia fue generoso con nuestra tierra, no sólo por plasmarla en sus lienzos, ese mismo año, el día 15 de mayo,  donó un millón de las antiguas pesetas, (6.000 €), al Ayuntamiento de su pueblo; y el mismo día inauguraba el Tele-club de Lezuza al cual le habían puesto el nombre del pintor. El propio Gobernador Civil de Albacete, Federico Gallo, mostraba muestras de agradecimiento por los cuadros que iban a exponer del pintor en el museo de Albacete, manifestaba a los medios que el pintor “siempre que puede descansa aquí”[2].
El cuadro no llegó a El Bonillo, tal como refiere Enrique Játiva. Es posible que el pintor no se dio por aludido con el comentario del vecino que indirectamente le insinuó la forma rectangular de la colcha, tal como los cuadros que pintaba; y posiblemente el vecino desconocía que en el mes de julio, de ese mismo año, se había subastado en la Sala Durán de Madrid un cuadro del pintor, de pequeño tamaño, por 725.000 pesetas (4357,33€). El pintor en aquellos años estaba considerado, junto a Antonio López, uno de los quince mejores pintores vivos de su época, y así constaba en la prensa nacional e internacional. 
Benjamín Palencia fue contemporáneo de Picasso, Miró, Lorca, Dalí, etc., con los que se relacionó en vida. Plasmó en sus cuadros besanas, cerros, ejidos, perdices y llanuras, el silencio de la tierra, el rumor del viento en los llanos, horizontes sin fin, en definitiva, la luz y el paisaje de La Mancha.
            Nota: El salario agrario para un obrero fijo en el año 1975 era de 393 pesetas/día (2,36€/día) y 506 pesetas/día (3,04 €/día) para un tractorista[3].
© Ramón Fernández Chillerón



[1] Enrique Játiva Moral. El Santo Cristo de mi lugar.
[2] ABC 16/05/1975
[3] Fondo documental del Instituto Nacional de Estadística.